"Considero que la buena gestión de las emociones es clave para poder ser feliz", Marian Rojas Estapé.
Marian Rojas Estapé es una médico Psiquiatra graduada
en la Universidad de Navarra y que actualmente
trabaja en el Instituto Rojas Estapé. Ha colaborado varios proyectos solidarios, ella
destaca su experiencia en un proyecto solidario en Camboya en el que brindó ayuda
a niñas que habían sido vendidas a redes de tráfico sexual desde pequeñas,
rescatándolas de los prostíbulos. Actualmente sus investigaciones se centran en el impacto
de las tecnologías en los niños y jóvenes; así como la relación entre la
tecnología en la mente, que es el tema de interés de la conferencia.
Durante
la conferencia expone conceptos biológicos relevantes en cuanto a la gestión de
emociones y la adicción a las pantallas. Explora el concepto de los telómeros que son
un medidor de la salud en el cuerpo, el “reloj biológico”. Son las puntas de los
cromosomas, que con la edad se hacen más pequeños y cortos, haciéndonos más
vulnerables a enfermar.
Se
ha visto que es posible recomponer y reparar los telómeros, gracias a una
encima que se llama telomerasa. Además, se puede favorecer el proceso de
reparación a través de prácticas saludables como hacer deporte, mindfulness y
una alimentación adecuada.
La conferenciante
realizó una investigación en la que vio que las niñas camboyanas a las que
ayudó presentaban telómeros similares a los de personas de 80 años. Sugiriendo que
existe una relación entre las experiencias de vida que estas habían tenido y la
longitud de los telómeros. Por tanto, al ser los telómeros medidores de salud, se
entiende que hay una relación entre aquello que vivimos y nuestra
salud. Además, resulto que los niños
que han sufrido algún tipo de trauma en la edad adulta muestran telómeros más
cortos.
Por
lo que la hipótesis central que propone Rojas Estapé es que aprender a
gestionar las emociones también puede ayudarnos a alargar nuestros telómeros,
ya que mente y cuerpo están unidos y cada pensamiento o emoción tiene un
impacto sobre el cuerpo.
Nuestras
interpretaciones de la realidad provocan activación y actuamos según esta
interpretación que hacemos, de manera que podremos estar en modo crecimiento si
la interpretación es positiva o en modo protección si es negativa. Por ello es
tan importante una buena gestión de emociones. De este sentido que otorgamos a
lo que nos pasa depende nuestra felicidad.
Sin embargo,
destaca que en la sociedad actual se ha perdido el sentido de la vida, reemplazándolo
con la búsqueda de sensaciones. Esta búsqueda constante de sensaciones puede
llevar a la dependencia emocional, donde las personas consumen rápidamente sin
reflexionar sobre el significado de las cosas para así llenar los vacíos.
Las
personas tratan de llenar los vacíos con emociones y sensaciones fuertes
independientemente de que estas puedan ser destructivas, haciendo que la
felicidad dependa de estas. Recalca que las personas cada vez necesitan de
emociones más intensas para activar los mismos circuitos de motivación. Esto es
debido a la drogodependencia emocional que se ha generado en las personas.
La
interpretación de la realidad, según Rojas Estapé, se basa en tres factores: nuestro
sistema de creencias arraigadas, nuestro estado de ánimo y el sistema reticular
activador ascendente. Este último se encarga de filtrar la información que
recibimos y tiende a archivar sólo aquello que nos interesa o que estamos
buscando. El principal inhibidor de este proceso son las pantallas.
La
corte a prefrontal es la zona de la atención, la concentración y la capacidad
de resolución de problemas. La corteza prefrontal de los niños reacciona ante
la luz, el sonido y el movimiento, por lo que si se les expone una pantalla
delante desde jóvenes (luz, sonido, movimiento) se les consigue distraer porque
toda su atención se focaliza en la pantalla. Inhibe la capacidad de prestar
atención a lo verdaderamente importante.
Debido
a eso hay niños que solo se calman delante de la pantalla, que les distrae y
alivia, pero de esta forma solo se consigue inhibir el correcto desarrollo de
la corteza prefrontal de los niños. Cuando un niño se aburre es cuando aparece
la creatividad, tratan de solucionar su aburrimiento y trabajan la tolerancia a
la frustración, pero si a un niño se le da una pantalla directamente, no
desarrollan estas habilidades.
De
la misma forma que las drogas pueden generar placer por la activación de la
dopamina, lo mismo sucede con las pantallas. La dopamina es altamente adictiva,
lo que supone un problema, ya que cómo decíamos antes estamos en constante búsqueda
de sensaciones y las pantallas satisface esta búsqueda de sensaciones que produzcan
dopamina, haciéndonos adictos a la pantalla.
Link
a la conferencia: https://www.youtube.com/watch?v=njHSiUPYDd4
Otras referencias:
Sobre mí - Marian
Rojas Estapé. (2022, January 13).
Marian Rojas Estapé.
https://marianrojas.com/sobre-mi/
Entrada individual de Lucía Martínez-Mejías Muro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario